martes, 29 de septiembre de 2015

Lo primero de todo: La idea

Todo comienza con una idea, con la impresión que nos causa a mi, Rubén de Iscar y a mi hijo Sergio de Iscar (10 años) el trailer del próximo estreno de StarWars VII (sí, si lees esta página dentro de mucho, aún estábamos solo con 6 películas de la saga), y la presentación en público del nuevo y carismático robot BB-8:




Enamorados del nuevo robot, comenzamos a maquinar cómo podríamos hacernos uno con materiales que estuvieran a nuestro alcance:


El globo terráqueo nos permitía conseguir de una forma fácil y accesible el cuerpo plástico perfectamente redondo que necesitábamos si de verdad íbamos a intentarlo.

Dentro de la bola cuerpo principal iría el autentico robot que debía, por contrapeso, hacer que la bola se desplazara. La cabeza ha de estar sujeta magnéticamente al robot dentro de la esfera, de tal forma que aunque esta girase la cabeza permanecería sobre la parte superior de esta.

La ilusión ponía en marcha este proyecto que nos absorbió muy fuertemente. Constantemente estamos pensando cómo poder hacerlo y diferentes versiones y mejoras ¡lo pasamos muy bien!!!